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jueves, abril 23, 2009


Escuche las declaraciones del presidente de UNICRIA Jorge Szauer


Suspenso e incertidumbre son términos que le viene al pelo a la millonaria inversión en sementales, yeguas madres y productos alojados en los establecimientos de cría intervenidos el lunes por el Instituto Nacional de Tierras (INTI). El asedio contra los establecimientos de cría de caballos purasangre de carrera, en el eje Las Tejerías-Aragua-Valencia, no se detiene. Los criaderos tomados por el producen 40% de los purasangre que nacen el país, lo que pone en riesgo de muerte del hipismo.

Los dueños legales y propietario de los haras San Isidro, Gran Derby, La Primavera, La Quebrada y Oropal no tienen respuestas para la pregunta sobre qué pasará con los potros allí alojados, yeguas madres y sementales. De hecho, hay silencio, mucho silencio. Y también mucho temor. Nadie puede entrar ni salir de los establecimientos, sin autorización, porque fueron tomados por funcionarios del INTI, alcaldías, gobernaciones y por soldados. Si bien los criaderos están operativos, los purasangre no pueden ser enviados a otro lugar porque hay medidas cautelares. Es decir, están retenidos.

"Es una situación difícil", dijo Julio Rodríguez, vinculado al haras Gran Derby como veterinario y gerente general. "Entregaron un acta de ocupamiento y aseguramiento de medida cautelar de bienes. Tenemos documentos de la tradición de las tierras por 100 años, pero eso como que no basta", relató sobre el establecimiento en el que se alojan 120 yeguas madres y 60 productos.

Hace una semana, funcionarios adscritos al Instituto Nacional de Tierras (INTI) visitaron varios de los haras cuyos terrenos e instalaciones fueron tomados hace una semana por ese organismo, en aplicación del decreto presidencial 5.378, ejecutado por el Ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, que establece el rescate de tierras con vocación agrícola, con el propósito de comunicarles que en un plazo de 90 días deberán desalojarlos. Es decir, tendrán que retirar de las instalaciones a los sementales, yeguas madres, yearlings (productos de un año) y potros destetados.


"Se limitaron a decir que teníamos 90 días para desalojar. Lo que pone en riesgo cerca de 40% de la producción de purasangre del país", dice Cesar Apadoni, dueño del haras La Primavera.
Frente contra la intervención.Sin embargo, los directivos de las asociaciones de criadores y propietarios del país, Asocrinca, Unicría y Asoprorin, iniciaron acciones en el ánimo de revertir la toma de haras por parte del INTI. En Venezuela la actividad hípica genera 5 mil empleos directos y 150 mil indirectos. Por cada 30 semovientes son necesarios 20 trabajadores, “y si se cierran los haras se ocasionaría un gran desempleo en el país. No queremos enfrentarnos políticamente. Estas tierras son propias, los haras tienen muchos años en el país. Hay personas que tienen más de 60 años criando caballos.”, dijo el presidente de Unicría, Jorge Szauer.

Szaver explicó que si las tierras donde se crían los caballos son afectadas, la actividad hípica desaparecería, pues los caballos no pueden ser cambiados de un lugar a otro, ya que son animales muy delicados.
“Todos los haras que están siendo intervenidos tienen 20 ó 30 años en el mismo sitio desarrollándose, porque han ido adecuándolos poco a poco para brindarles a los semovientes espacios óptimos. El personal que en estos sitios labora es altamente especializado”

Hugo Albarrán, representante de los propietarios, dijo que empezarán una cruzada para unificar posiciones en todos los gremios de manera se haga ver al gobierno que el hipismo está en peligro.
"Hay una falta de información del Estado sobre lo que genera y significa la industria de la cría del purasangre en materia de bienes de capital, como en mano de obra. También, en lo que tiene que ver con la actividad de las carreras de caballos, el principal entretenimiento de los venezolanos", dijo Arné Chacón, presidente de Asocrinca y hermano del Ministro de Ciencia y Tecnología, Jesse Chacón."Además, todos los haras ubicados dentro de ese conglomerado de hectáreas sujetas a rescate sólo alcanzan 1,89% y los ubicados en los límites del Lago de Valencia, tienen terrenos que no son aptos para la producción de hortalizas, sino para pasto para caballos. Son suelos areno arcillosos, según lo señala un estudio hecho por la Universidad Central de Venezuela", añadió.
Temor al desalojo.Según cifras suministradas, elaboradas por un directivo de Uniciría, los 60 haras que funcionan en el país son fuente de trabajo directo para unas 4.000 personas y si se suma el total de lo que involucran los hipódromos y centros de apuesta autorizados la cifra se eleva a unos 25 mil, amén de los empleos indirectos, cuya adición haría superar con creces los 120 mil.

"Por el bien del hipismo, esperamos que esto se revierta. Los hipódromos son del estado y los haras producen la materia prima que los nutre. Además, está la función social de los criaderos, fuentes de trabajo estable para las personas que viven en esas zonas, en las que no hay otras plazas de trabajo alterna", dijo Luigi Miglietti, propietario del Haras Monumental.

Los trabajadores sienten incertidumbre también. Aunque no lo declaran oficialmente, temen por sus empleos. Están, incluso en contra de esta acción."Tengo 16 años en el haras. Lo único que sé hacer es cuidar caballos. Amo lo que hago y temo que voy a perderlo. No quiero eso. Por allí hay tierras baldías, ¿por qué no van contra esas?, dijo un trabajador.

Criadores en la mira.Para el entrenador Luis Francisco Martín, de aprobarse la medida de expropiación de los haras más importante del país, sería la puntilla que le pondría punto final al espectáculo de las carreras de caballos en Venezuela, ya que no habría la producción necesaria para montar el evento hípico en los hipódromos nacionales.

Los haras producen más de 1.200 purasangres al año. El profesional del entrenamiento de caballos manifestó que las tierras donde funcionan los criaderos de ejemplares purasangre carrera no sirven para el cultivo de hortaliza y otros productos, por lo que sería un error expropiar a los dueños de los haras para dar a los terrenos otra utilidad que no sea la de la crianza de equinos."Es preocupante la cantidad de personas humildes que se quedarían sin empleo, de llegarse a confirmar la expropiación de los haras en Venezuela. Hay que recordar que son miles de familias que durante muchos años hemos vivido de la industria hípica", dijo Martín.

Cada vez que nace un producto en cualquiera de los 68 criaderos registrados en el país, surge la esperanza de tener a un campeón. Hoy, esa ilusión e inversión, amén de miles de empleos directos e indirectos vinculados con una actividad centenaria, las carreras de caballos, apuntan a desaparecer. Pero mientras pasan los días, la operatividad de los haras sigue afectada y se ponen trabas a la salida de yeguas, para que sean servidas, cuando requieren ser trasladas a otros criaderos. Existe la posibilidad que en los próximos días continúen más intervenciones de criaderos en el país. La preocupación y el temor a penas comienzan.


Galopando
  • Un número aproximado de 1.200 ejemplares purasangre de carreras nacen todos los años en los haras venezolanos.

  • Dos de los criaderos intervenidos, el San Isidro y el Gran Derby, han copado las estadísticas en las últimas décadas. Son fábricas de campeones. Mientras, La Quebrada es el más antiguo.
  • Purasange de excelencia como Taconeo y My Own Business, por apenas citar dos ejemplos, forman parte de la camada de caballos de elite criados en esos terrenos.

-Para mayor información vea el video que presenta el diario El Universal.

-Vea la completa Infografía que ofrece el periódico El Universal

Fuentes: El Universal, El Carabobeño, Unicria, El Nacional